Ejemplo 5

Ejemplo 5

Esta receta de pesto de nueces es perfecta para acompañar nuestros platos de pasta de una manera algo más económica que si lo hacemos con los tradicionales piñones pero igualmente deliciosa. Te animo a que lo pruebes en casa, ya verás qué rico.

La salsa pesto es una de las más ricas y fáciles de preparar, ¿verdad? Yo no solamente la uso para acompañar la pasta, sino también para aliñar ensaladas, alegrar unas tostas o condimentar un plato de pescado, por ejemplo.

Hasta hace poco lo que más me echaba para atrás de esta salsa era pensar en lo caros que son los piñones y, realmente, lo poco que se notan en el conjunto de su sabor. Así que, investigando en las redes, vi que también quedaba muy rica con otros frutos secos y desde que la probé ya no me corto. Ahora preparo pesto siempre que me apetece.

He probado varias versiones, pero mi preferida es esta. Así que voy a contarte cómo hacer salsa pesto con nueces para que tú también puedas disfrutar de ella.

 

Ingredientes para hacer pesto de nueces:

 

  • 150 g de aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de parmesano rallado bien finito
  • 40 g de nueces peladas
  • 20 g de hojas de albahaca fresca
  • 1/2 diente de ajo
  • 1 pizca de sal

 

Cómo hacer pesto de nueces

 

  1. Lo primero que debes hacer es lavar las hojas de albahaca y secarlas muy bien con papel de cocina. Si haces el pesto con las hojas aún húmedas te quedará de color blanquecino.
  2. Echa en el vaso de una batidora o robot de cocina la albahaca, la mitad de un diente de ajo y las nueces. Tritura todo hasta obtener una pasta.
  3. Baja los restos que se hayan quedado por las paredes del vaso, si fuera el caso. Vuelve a triturar todo a velocidad baja mientras viertes el aceite de oliva poco a poco.
  4. Cuanto esté integrado, añade el parmesano rallado y mezcla todo con una espátula. Finalmente corrige el punto de sal.

 

Trucos para hacer pesto casero de nueces

 

  • Si en casa tienes una planta de albahaca, escoge las hojas más tiernas que encuentres; son las más aromáticas. Evita usar los tallos de la planta.
  • La cantidad de aceite que te indico es aproximada y dependerá del uso que vayas a darle al pesto. Por ejemplo, si vas a emplearlo para untarlo sobre alguna preparación, te aconsejo que añades un poco menos de aceite.
  • En esta receta es preferible añadir la sal al final porque, según la marca de parmesano que compres, puede tener más o menos sal. Si no te gusta la comida muy salada es posible que no tengas que incorporar nada.
  • A mí no me gusta que el pesto tenga mucho sabor a ajo, por eso añado solamente medio diente. Si tú eres aficionado al ajo que yo puedes incorporar el diente entero.
  • La salsa pesto aguanta varios días en la nevera en perfectas condiciones. Acuérdate de guardarla en un recipiente cerrado.

 

Otras variaciones del pesto tradicional

  • En lugar de nueces puedes emplear otro fruto seco como anacardos o avellanas. Mejor si están tostados.
  • ¿Quieres que el pesto te salga aún más económico? Sustituye el queso parmesano por grana padano, que es algo más barato.

 

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